
El Festival de Jóvenes Realizadores se realiza una vez al año en La Habana, específicamente en los cines Riviera, Chaplin, 23 y 12 y en la sala de proyección Fresa y Chocolate. Desgraciadamente el circuito es pequeño y hay poca promoción, a veces pareciera que la muestra se proyecta para los jóvenes realizadores y no para nosotros: el público. El festival no llega a las zonas de la periferia de La Habana y en provincia simplemente no existe. Los que ya somos fans sabemos que muchas de las cosas que se verán, no serán vistas en nuestros cines nunca más, y menos aun en la televisión. Seguros de que habrá sorpresas, algunos directores son cazados por el público en la cartelera: ¿Por fin cuándo es que ponen el último corto de Eduardo del Llano? (Brainstorm)
La muestra nos ha permitido conocer la vida de los buzos y escuchar sus testimonios ( “De buzos, leones y tanqueros” de Daniel Vera); nos ha guiado hasta los “Llega y Pon” de los emigrantes de provincia y nos ha tirado en la cara su pobreza y su desolación (“Buscándote Habana” de Alina Rodríguez ); ha criticado los absurdos de muchas de las “batallas ideológicas” y de los “programas de la revolución” ( “Utopía” de Arturo Infante); hemos escuchado a críticos de arte, a artistas, a escritores y a especialistas hablar libremente sobre la censura y sobre la historia de Cuba, esa que no estudiamos en los libros ni en la escuela (“Zona de silencio” de Karel Ducasse ); y nos ha regalado, insertadas en sus propuestas, las canciones de músicos que están censurados en todos los demás medios de difusión (el documental “Todo tiempo pasado fue mejor” de Zoe García y el corto “El Deseo”, de Alejandro Arango incluyen ambos música de
Ciro Díaz).
En fin, la muestra de los jóvenes realizadores nos ofrece cada año en la pantalla esa realidad que vemos diariamente pero que todos sabemos que oficialmente continúa sin existir y nos deja soñar, al menos si no con una sociedad diferente, con una sociedad más libre: es el único momento del año en que nos hundiremos, sin duda, en documentales y cortos que muestren realmente la miseria y las necesidades sociales, y estén reflejadas, de manera general, todas esas cosas que hoy nos preocupan: el futuro, el cambio, la sociedad, la pobreza, la censura, las libertades individuales y las perspectivas de vida.
El 28 de febrero en la sala Fresa y Chocolate proyectaron “Todo tiempo pasado fue mejor” de Zoe García y “El futuro es ahora” de Sandra Ramos; dos excelentes directoras muy jóvenes, de las que creo, a pesar no tener muchos conocimientos de cine, que pasarán con sus propuestas a enriquecer la historia del documental cubano. Al final de la proyección se realizó un “debate” donde las realizadoras pasaron al frente para responder a las preguntas del público. Habían además, una moderadora y un hombre que no sé muy bien lo que hacía ahí, pero que le daba al público la palabra apuntando con su mano a los que pidieran hablar (debo aclarar que no tuve la suerte de que me señalara a mí, a pesar de que pocos fuimos los que levantamos la mano).
La moderadora rápidamente anunció que el debate duraría unos 5 minutos: los encargados de la fiesta de por la noche, en el mismo Fresa y Chocolate, no podían permitir que el debate se extendiera puesto que en el patio la gente estaba ansiosa por darle duro a la cadera. También señaló que los que disfrutábamos de “la première” no teníamos derecho a estar en la fiesta porque era por invitación, y aclaró de paso que no perdiéramos el tiempo escondidos en el baño, porque nos sacarían. Las preguntas incómodas nunca llegaron, y las respuestas se quedaron en el aire. Incluso un muchacho quiso saber por qué no se trataba de llevar el festival a otros lugares del país, a lo que la moderadora respondió que “La Muestra hacía lo que podía”. Después habló ella misma durante los minutos restantes, lo que dijo me pareció interesante, y aunque no estuve muy de acuerdo (habló de la subjetividad excesiva de algunas imágenes), lo que sí me pareció excesivo fue su extenso discurso en calidad de moderadora.
Igual, a pesar de no haber tenido un debate real, nos conectamos mucho con la pantalla y cerramos la presentación con una frase de ella misma (la moderadora): “hay que seguir empujando el muro”.
*“No hubo debate” le llamó Fidel Castro a la reflexión que publicó sobre su encuentro con la presidenta argentina Cristina Kirchner”
Aclaración: por problemas de conexión no puedo revisar si estos documentales y cortos se encuentran en Internet para ser bajados, si alguien conoce algún link para que los interesados puedan verlos, agradecería que los compartieran en los cometarios. Para ver el sitio oficial de la muestra
aquí.