sábado, 14 de marzo de 2009

Proyecto Resumen


Foto: Claudio Fuentes Madan

Tomado de la saga: El Ciro versus La Seguridad del Estado

Llevaba tiempo sin escribir porque luego de 30 años de sangrienta batalla contra el G2 ahora me dedico a la lucha pacífica. Ahora solo haré proyectos cívicos prodemocracia y recogeré unas firmas y unos votos.

Mi primer proyecto se titula Proyecto Resumen y solamente tiene un postulado (o como quiera que se llame esa cosa). A continuación lo expongo:

¡¡¡El comunismo es una pinga!!!

Usted podrá votar en la columna derecha del blog "Sí "(en caso que esté de acuerdo) o "No sé" (en caso que no haya vivido el comunismo). En el visor que se encuentra abajo usted podrá ver cómo está la votación.

Gracias,

El Ciro

PD. Hemos aplicado un plugin de manera que el "No Sé" no exceda los 137 votos. Así que si usted ve en el visor que "No sé" ya llegó a 137 no se tome el trabajo de marcar porque su voto no será registrado y para que vean que soy bueno le voy a dar 137 puntos de ventaja al "No Sé" antes de comenzar la votación.

PD2: Por problemas técnicos no se ha podido poner el 137 fijo, por lo que la encuesta ha resultado ser mucho más democrática de lo que quería.

jueves, 12 de marzo de 2009

Diferentes formas de vivir la vida

Foto: Con el grupo Omni-Zona Franca antes de una lectura de poesía

Mientras nosotros estudiamos los códigos html, aprendemos a postear, nos reunimos para compartir experiencias, nos apoyamos mutuamente frente a problemas tecnológicos y compartimos nuestros espacios; ellos, extraña manera de ser felices, insultan a todos en la web, escriben textos llenos de mentiras, ofenden sin dar la cara, crean el caos por donde pasan.

Mientras Yoani Sánchez monta la nueva plataforma “Voces cubanas” (con la fe de las personas buenas e inteligentes, que piensan que sus adversarios “están a la altura del conflicto”*), para brindar un espacio no bloqueado y libre de censura para todos los bloggers alternativos del país; ellos se dedican a hackear y a deshacer su trabajo, sin un ápice de vergüenza, en una especie de perreta infantil de niño malcriado el primer día de escuela, que no entiende que estudiar es, simplemente, inevitable. Cuando ella baja y sube 14 pisos todos los días para ir a conectarse a Internet, escribe artículos, redacta post, organiza reuniones culturales o itinerarios bloggers; ellos se ganan la vida con el fondillo puesto en un muro frente su casa o cayéndole atrás por toda la Habana.

Mientras la comunidad blogger cubana e internacional se une y organiza un concurso para motivar el blogueo libre dentro de la Isla, bloggers y no bloggers participamos de actividades culturales alternativas, o expresamos nuestra solidaridad con aquellos que han sido censurados, encarcelados o cualquier tipo de evento represivo; ellos sacan los micrófonos, intervienen los teléfonos, acosan a las personas, persiguen, intimidan, chillan, amenazan, insultan y chantajean.

Pero lo mejor de todo es que mientras nosotros nos divertimos, ellos demuestran que no tienen el más mínimo sentido del humor. Mientras nosotros nos conocemos, ampliamos nuestra voz, nuestros horizontes y abrimos los ojos, ellos los cierran y nos odian. Mientras nosotros somos libres, ellos trabajan en la cárcel. Mientras Yoani es multi premiada, reconocida en el mundo entero y un orgullo para su familia; ellos siguen siendo los agentes grises, los sin rostro, los que nunca le podrán contar a sus hijos la verdadera historia de sus vidas.

*cita de una canción de Fito Paez: Me gusta estar al lado del camino.

lunes, 9 de marzo de 2009

Operativo

Cuadro: Carrusel, de Guillermo Malberti, expuesto en la galería 23 y 12 el mes pasado.

Llego a la parada, el P4 está en su peor horario (es azaroso) la cola es enorme y veo que viene una guagua rellena que suelta un poco de personal en la esquina para llegar a la parada con menos carga. No me logro montar. Espero una hora más por el próximo, pero viene tan lleno que se salta la parada. Me decido por el taxi de 10 pesos, me da roña pero no queda otro remedio. Camino un kilómetro, hasta el paradero de Playa, para pararme en la esquina por donde ellos pasan. Sorpresa: están todos parqueados con cara de situación, unas mujeres vestidas de gris escriben sobre talonarios y unos policías observan la escena: Hay operativo, no habrá forma de salir de aquí hoy rápido.

Paciencia, los minutos pasan, me pregunto si falta mucho para que terminen de martirizar a los taxistas. Al rato largo uno se aleja y lo veo caminar hacia el carro, discretamente me acerco y le digo: ¿23 y 12?, me responde en alta voz que sí y nos vamos.

Le pregunto por el operativo y si salió bien, me dice que sí, que sin problemas, pero que le han puesto una multa. ¿Paradoja?

- ¿Por qué te han puesto una multa?
- Porque no tengo licencia.
- ¿Y cómo es que me has montado así sin problema delante de ellos?
- Ya les pagué.
- ¿Por qué no tienes licencia?
- Ahora fue que las empezaron a dar, pero se demora y yo boteo desde hace años ya. Aquí casi nadie tiene licencia, les pasas un baro y te dejan tranquilo.

Me había yo equivocado, el operativo no era para martirizar a los taxistas, era para extorsionar oficialmente a los taxistas, en el paradero es más cómodo porque todos tienen que pasar por ahí. Camino hacia el Vedado fue muy divertido, a cuanto taxi pasaba, le hacíamos señas para que supiese que había operativo en el Paradero, algunos incluso gritaban sus opiniones al respecto y hacían preguntas.

Supongo que gran parte de la población que cogió taxi ese día no pudo llegar al paradero, y supongo que los policías y las mujeres de gris, hicieron una muy buena suma de dinero.

Un día todas las personas que tienen negocios privados podrán contar las macabras historias de chantaje y extorsión a las que son sometidas diariamente, y podremos todos saber con cifras exactas el nivel de corrupción que reina en este bastión del socialismo: las paladares cerradas porque llegó un tipo y se llevó los papeles sin dar explicaciones, los policías sacándole dinero a los cuentapropistas, los uniformados verde olivo estirando la mano para recibir la paga mensual de los que alquilan. Pero no sólo eso: todos los archivos esos que cuentan las barbaridades que han hecho y que un día podremos leer.

Aunque a veces recuerdo la triste historia de Milán Kundera sobre la delación y pierdo un poco la Fe en la supuesta hora de la verdad. ¿Cómo vamos a confiar en esos archivos que un día se destaparán si fueron escritos por los mismos que hoy viven del chantaje, la mentira y la represión?

sábado, 7 de marzo de 2009

Tendederas de corriente para todos

Hace aproximadamente tres años que los cables de mi edificio, construido en la década del 40, dijeron basta y dejaron de andar*. Poco a poco en menos de un mes nuestros apartamentos se fueron apagando, fuimos cayendo a cuentagotas en la oscuridad.

En lo que se los vecinos hacían tres reuniones por semana para decidirse por una solución coherente y rápida, los más desesperados nos compartimos al electricista particular que enseguida apareció, y que transitoriamente nos colocó a cada uno un cable desde el reloj hasta la casa. Amarrados a los tubos y entre las tuberías, trepando por las paredes y colgando por los aires, cables de colores comenzaron a entrar por nuestras puertas y ventanas para sacarnos de las tinieblas.

Pero inesperadamente la planta baja del edificio tembló con una explosión y se apagaron también las luces de las escaleras y de los pasillos (yo empecé a darles la bienvenida a mis visitas con un irónico: ¡bienvenidos a Kosovo!) Todo quedó condenado a la tendedera de corriente.

Rápido surgieron cuatro políticas de solución diferentes: Los retirados del Minint y los combatientes del edificio empezaron una súper optimista gestión con el gobierno: visitas y cartas a los ministerios; los bien posicionados hicieron sus llamadas telefónicas; los cuadros del CDR contactaron con micro-social y nosotros, los descreídos, buscamos a un profesional del asunto que por 10 cuc por apartamento nos ponía el edificio nuevo en tres días.

Pasaron los meses y nadie se ponía de acuerdo, a pesar de que nuestras tendederas pasan por delante del cuarto del director de la empresa eléctrica, tampoco llegaba nada concreto. Los del Minint tenían Fe y los posicionados esperaban la ya pronta solución de todo según lo prometido. Como hay apartamentos que no pueden pagar 10 cuc de ninguna forma porque no lo tienen, nuestra delegación se comprometió a entre todos pagar lo de los que no podían, pero las otras delegaciones pedían paciencia, no querían pagar 10 cuc: les parecía un descaro y un abuso.

La empresa eléctrica, micro social y vivienda se echaban la responsabilidad los unos a los otros y nos peloteaban. Finalmente, la empresa eléctrica dio una respuesta: lo que les correspondía a ellos, eran los cables desde el poste de eléctrico en la calle hasta la entrada de los cables a los relojes, de los relojes para allá, se escapaba de su jurisdicción. Nuestro edificio fue declarado oficialmente zona de nadie.

Como los relojes estaban viejos (tenían la misma edad que los cables), pues la empresa eléctrica hizo lo que le correspondía: vino y los cambió. Los vecinos construyeron una pared para sacarlos de adentro de las escaleras, por seguridad. Después de 15 días teníamos todos los relojes nuevos y todas las tendederas bien orientadas hacia cada apartamento. Seguimos pagando, por supuesto, el mismo importe de electricidad que antes.

Han pasado ya unos años y varios ciclones, de vez en cuando cunde el pánico y muchos, cuando hay eventos atmosféricos se van (como yo). Ya nadie recuerda mandar cartas, llamar a los contactos o convencer de reunir el dinero. Nos hemos acostumbrado, el peligro se ha convertido en cotidianeidad y por supuesto: ha perdido completamente su sentido semántico.

*"Esta gran humanidad ha dicho: ¡Basta! y ha echado a andar, y su marcha de gigantes ya no se detendrá".
Ernesto Guevara


jueves, 5 de marzo de 2009

Sobre Generación Y

Yoani está haciendo algunos arreglos en el portal Desde Cuba y por eso es que no se puede leer. Al parecer los cambios se han demorado un poco más de lo previsto pero esperemos que pronto esté todo bien.
De todas maneras me dijo que publicará una nota de ella en Voces Cubanas

No hubo debate*


El Festival de Jóvenes Realizadores se realiza una vez al año en La Habana, específicamente en los cines Riviera, Chaplin, 23 y 12 y en la sala de proyección Fresa y Chocolate. Desgraciadamente el circuito es pequeño y hay poca promoción, a veces pareciera que la muestra se proyecta para los jóvenes realizadores y no para nosotros: el público. El festival no llega a las zonas de la periferia de La Habana y en provincia simplemente no existe. Los que ya somos fans sabemos que muchas de las cosas que se verán, no serán vistas en nuestros cines nunca más, y menos aun en la televisión. Seguros de que habrá sorpresas, algunos directores son cazados por el público en la cartelera: ¿Por fin cuándo es que ponen el último corto de Eduardo del Llano? (Brainstorm)

La muestra nos ha permitido conocer la vida de los buzos y escuchar sus testimonios ( “De buzos, leones y tanqueros” de Daniel Vera); nos ha guiado hasta los “Llega y Pon” de los emigrantes de provincia y nos ha tirado en la cara su pobreza y su desolación (“Buscándote Habana” de Alina Rodríguez ); ha criticado los absurdos de muchas de las “batallas ideológicas” y de los “programas de la revolución” ( “Utopía” de Arturo Infante); hemos escuchado a críticos de arte, a artistas, a escritores y a especialistas hablar libremente sobre la censura y sobre la historia de Cuba, esa que no estudiamos en los libros ni en la escuela (“Zona de silencio” de Karel Ducasse ); y nos ha regalado, insertadas en sus propuestas, las canciones de músicos que están censurados en todos los demás medios de difusión (el documental “Todo tiempo pasado fue mejor” de Zoe García y el corto “El Deseo”, de Alejandro Arango incluyen ambos música de Ciro Díaz).

En fin, la muestra de los jóvenes realizadores nos ofrece cada año en la pantalla esa realidad que vemos diariamente pero que todos sabemos que oficialmente continúa sin existir y nos deja soñar, al menos si no con una sociedad diferente, con una sociedad más libre: es el único momento del año en que nos hundiremos, sin duda, en documentales y cortos que muestren realmente la miseria y las necesidades sociales, y estén reflejadas, de manera general, todas esas cosas que hoy nos preocupan: el futuro, el cambio, la sociedad, la pobreza, la censura, las libertades individuales y las perspectivas de vida.

El 28 de febrero en la sala Fresa y Chocolate proyectaron “Todo tiempo pasado fue mejor” de Zoe García y “El futuro es ahora” de Sandra Ramos; dos excelentes directoras muy jóvenes, de las que creo, a pesar no tener muchos conocimientos de cine, que pasarán con sus propuestas a enriquecer la historia del documental cubano. Al final de la proyección se realizó un “debate” donde las realizadoras pasaron al frente para responder a las preguntas del público. Habían además, una moderadora y un hombre que no sé muy bien lo que hacía ahí, pero que le daba al público la palabra apuntando con su mano a los que pidieran hablar (debo aclarar que no tuve la suerte de que me señalara a mí, a pesar de que pocos fuimos los que levantamos la mano).

La moderadora rápidamente anunció que el debate duraría unos 5 minutos: los encargados de la fiesta de por la noche, en el mismo Fresa y Chocolate, no podían permitir que el debate se extendiera puesto que en el patio la gente estaba ansiosa por darle duro a la cadera. También señaló que los que disfrutábamos de “la première” no teníamos derecho a estar en la fiesta porque era por invitación, y aclaró de paso que no perdiéramos el tiempo escondidos en el baño, porque nos sacarían. Las preguntas incómodas nunca llegaron, y las respuestas se quedaron en el aire. Incluso un muchacho quiso saber por qué no se trataba de llevar el festival a otros lugares del país, a lo que la moderadora respondió que “La Muestra hacía lo que podía”. Después habló ella misma durante los minutos restantes, lo que dijo me pareció interesante, y aunque no estuve muy de acuerdo (habló de la subjetividad excesiva de algunas imágenes), lo que sí me pareció excesivo fue su extenso discurso en calidad de moderadora.

Igual, a pesar de no haber tenido un debate real, nos conectamos mucho con la pantalla y cerramos la presentación con una frase de ella misma (la moderadora): “hay que seguir empujando el muro”.

*“No hubo debate” le llamó Fidel Castro a la reflexión que publicó sobre su encuentro con la presidenta argentina Cristina Kirchner”

Aclaración: por problemas de conexión no puedo revisar si estos documentales y cortos se encuentran en Internet para ser bajados, si alguien conoce algún link para que los interesados puedan verlos, agradecería que los compartieran en los cometarios. Para ver el sitio oficial de la muestra aquí.

martes, 3 de marzo de 2009

¿No querían cambios?

Imagen: El Guamá
Texto: La Salamandra Blanca

Promover, liberar, designar, fusionar, verbos a la orden. Para los que creyeron, ya llegaron los tan esperados cambios.

De los más renombrados, tres tristes tigres, y algunos más movidos de lugar por obra y gracia del Señor.

Pocos se lo imaginaron así. ¿O pensaron que los cambios son los que quieren, piden o sugieren los de abajo?

Y por si acaso, porque habrá muchos comentarios (aunque, por supuesto, a ninguno allá arriba le importa eso) sólo por “ética” venga una frase final como un parche antes del grano:

“La institucionalidad es uno de los pilares de la invulnerabilidad de la Revolución en el terreno político, por lo que debemos trabajar en su constante perfeccionamiento. No creernos nunca que lo que hemos hecho es perfecto”.

Ya alguien lo dijo: Nada es eterno y La perfección no existe.

A eso se restringen. Caballero, eso también es Revolución, cambio, renovación, constante perfeccionamiento. ¿No estábamos pidiéndola a gritos? Allá vamos, eso nos dan, ya estaba anunciado. Y que nadie se ría, pero tampoco lloren por los muchachos ¿eh?

domingo, 1 de marzo de 2009

Como a Ricitos de Oro: de tres en tres



Como Ricitos me sentí hoy cuando finalmente llegó la tan ansiada, anunciada, comentada y esperada (incluso desde el extranjero) papa. Me pusieron en las manos (no hace falta ir con bolsa) mi premio mensual: mamá papa, papá papa y nene papín, esa es mi cuota.

Puedo sentirme profundamente afortunada por no tener que depender de la bondad de la Revolución para alimentarme, las consecuencias para mi peso y mi salud podrían ser catastróficas.

No obstante hay que estar infinitamente agradecido, oh sí señor, que esas tres papas que no merecemos nos sean “dadas” por nuestro gobierno socialista. Es la inversión del milenio ¿no?, tres papas bien pueden valer la libertad de un ser humano, si otras veces ha valido menos, qué más da.

Tres papas que nos comeremos, y con ellas nos comeremos también todos nuestros derechos ciudadanos.