lunes, 27 de octubre de 2008
Los Locos y los Abducidos
Leyendo el post de Yoani Sánchez en generación Y “Impunidad” me he preocupado un poco por Manolito, el loco de 23 y 12. Ya me había dicho Orlando Luis que andaba gritando: abajo…abajo en 23 y 14, donde venden perros calientes, y que para que se fuera, uno de los camareros le regaló un perro. Pero hoy estaba en el rápido gritándole a un seguroso que se bajó de un lada: ¡Oye tú, millonario! ¡Sí, tú, el del lada, el de la camisa blanca! ¡Sí, tú, millonario, tú eres millonario, tú eres amigo de Fidel Castro!…. ¡Abajo! ¿Oíste? ¡Abajo!. El tipo del lada tenía tremenda mala cara y la gente ignoraba por completo la situación mirando hacia otro lado, yo estaba reventada de la risa contra el mostrador, era súper cómico: Manolito estaba a su aire.
Sin embargo, ya el otro día Ciro y yo tuvimos que salir a la defensa de un loco que gritaba a voz en cuello en 23 y dos “¡Raúl, Fidel, ya no aguanto más, sácame de aquí, una lancha!”, y al que los niños respondían que se iban con él, de un viejo “pertenezco-a-la-asociación-de-combatientes-y-se-me-nota” que pretendía entrarle a golpes y que terminó discutiendo con nosotros : “¡Qué grite lo que quiera, pero con Fidel sí que no se lo voy a permitir!”, y al que Ciro sulfatado replicaba “¡Qué grite lo que le de la gana, que ese es su derecho!”(Ingenuidad de su parte por haber leído mucha prensa extranjera). El “combatiente” se fue por falta de apoyo del abúlico grupillo que disfrutaba del espectáculo y seguramente lamentando la partida de lo tiempos en que él y sus amigos nos hubiesen roto las patas a nosotros y al loco: esta juventud está perdida.
Pero como esta es una entrada doble, salgo de los “impunes” para los “abducidos”, categoría bien diferente a la de Manolito: son los que algún día gritaron como él, pero con total cordura y que, por sinuosas vías, bajo extrañas condiciones e incluso, creo que a veces inconscientemente, fueron haciéndole concesiones a sus gritos hasta que se volvieron murmullos, para finalmente perderse en un enjambre de “casi nada se puede decir”, “ después de todo no estoy tan mal”, y “ahora que he llegado aquí…virar para atrás” e incluso “¿Yo?, si a mí nunca me han interesado esos temas“.
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En Cuba hay dos gradientes de abulia, uno, el castrista, va de más para menos, el otro, de la sociedad civil, va de menos para más, cuando se crucen por encima del punto medio, seremos libres.
ResponderEliminarSaludos
César Reynel Aguilera
El tema no está en gritar, sino en decir cuatro verdades y decirlas bien alto a quién sea y cuanto más arriba esté mejor.
ResponderEliminarEsas cuatro verdades se reducen a que los cubanos se merecen vivir en un país libre y democrático.
Gabriel
Coño Claudia me hiciste reír con esto. Me estoy volviendo adicto a este blog tuyo.
ResponderEliminarClau,
ResponderEliminarYo tambien conozco al loco este, me hizo reir cantidad las veces que lo vi en la pizzeria que esta cerca de la esquina de 23 y L. Esa vez estaba gruñendo y ladrando como perro, pero coño, igualito. Fue supercomico.
Buen trabajo amiga,con este blog, Besos, te quiere, Laura
clau, leyendo tu artículo he sentido mucha pena por ese loquito , recuerdo muy bien ,por que también canta canciones en inglés, bueno, en su inglés, me ha dado mucha tristeza, por él y por muchos otros como él,y por otros que no están locos y también quisieran gritar.todos los días entro en tu blog.un besote.
ResponderEliminarmaiyen
Yo lo "inmortalicé" en el clip de Robinson de Carlos Varela
ResponderEliminarAyy, si la gente de Cuba se volviera loca de repente como esos locos de los 2 articulos. Que pasaria?
ResponderEliminarMe encanta este blog, por eso asi sin permiso lo incluimos en eblondron.com
como el tango....todos LOCOS..tu loca, yo loca...el loco....
ResponderEliminarcuba necesita mas locos y mas cojones