lunes, 10 de noviembre de 2008

Ladrones del G2

Fotos: Claudio Fuentes Madan

De la Saga: El Ciro versus La Seguridad del Estado

Los pinches ladrones del G2 no me han devuelto los papeles que me incautaron temporalmente hace ya dos meses cuando me detuvieron en el protestódromo. Ahí estaba la letra de una canción que le hice al peste a pata del Che y de la cual no me acuerdo bien. A cada rato paso por la estación de 21 y C a preguntar si la seguridad del estado me devolverá mis papeles o si se los robarán para siempre y entonces me preguntan.

- ¿Cómo se llama el que te detuvo?

¡Que coño voy yo a saber quién me detuvo si todos tienen nombres falsos! Yo les respondo de todas formas.

- Uno decía llamarse Rodney y el otro decía llamarse Oscar.

Obviamente nadie los conoce por todo eso ahí. Lo que más me preocupa es que los del G2 le vayan a poner música a mi canción ellos mismos y quede fea porque ellos son muy cheos y no saben nada de música.

Estimados rateros, hace falta QUE ME DEVUELVAN MIS PAPELES!!!

Gracias,

El Ciro Díaz
lababosaazul.cubaunderground.com
pornopararicardo.com

domingo, 9 de noviembre de 2008

La Mesa Redonda

Fotos: Claudio Fuentes Madan

Tuve una época radical con la Mesa Redonda y con el televisor entre los 15 y 20 años. Al más mínimo decibel que mis oídos captaran, me ponía histérica y buscaba con desesperación el radio o televisor fuente de mi malestar para apagarlo al momento. Incluso un día, mi intolerancia venció mi terror y le apagué el televisor a mi padre, que estaba mirando una marcha de Elián de la que yo acaba de escaparme después de 7 horas de ensayo de huída infructuosa. Quedó tan sorprendido que no me dijo nada, al tiempo que yo gritaba: ¡hoy sí que no…hoy sí que no lo aguanto!

Pero por suerte esa época pasó, siempre con la ayuda del deterioro mental de Fidel Castro, hasta el punto en que llegué a ser una fan de sus discursos, pero eso fue después.

Mi abuela estuvo cinco años con demencia senil, podría escribir 100 post del infierno que vivimos en los hospitales, en la casa, con el médico de la familia que no existe, con el meprobamato y demás en el mercado negro… en fin, una odisea. Pero antes de ponerse muy malita, mi abuela, que era una mujer muy práctica, salida de la clase baja de Luyanó y con un nivel escolar primario, llegó a la conclusión de que nunca había pasado tanta hambre como después del triunfo de la revolución, y llamaba irónicamente El Norte Revuelto y Brutal que nos Oprime a Estados Unidos, para deshonor de mi madre y mi padre, militantes del PCC (por suerte mi madre se ha recuperado de ese bache ideológico). Pero se fue poniendo vieja, casi no oía, no podía salir y lo único que podía hacer era ver el televisor. Pasados unos meses comenzó a cambiar. Ya no se podía hablar mal del gobierno delante de ella, citaba a Randi, ponía ejemplos de la "batalla de ideas" y no entendía por qué mi madre y yo, que nos pasábamos el día trabajando, nunca teníamos dinero para nada. Empezaron las broncas en una casa donde la política había dejado de ser tabú después del politiquísimo divorcio de mis padres. Mi abuela, que todavía percibía un poco de la realidad, decidió que renunciaba a ver el televisor porque le parecía que ya no podía discernir bien y que le estaban lavando el cerebro: prefería aburrirse a estar en discusiones con mi madre y conmigo.


Por esa época fue que empecé a hacerme adicta a la Mesa Redonda. Con una ollas y unas cafeteras, el Comandante explicaba a población cómo hacer café, maltrataba a Randi (que sólo decía Sí sí sí sí sí sí, Comandante), decía que era mejor calentar el agua en el fogón que tener una ducha eléctrica y disertaba sobre el concepto, le decía a Rubiera por dónde iban a pasar los ciclones, se burlaba en vivo de los General Electric (¿cómo es posible que la gente aún tenga esta chatarra?), y una vez hasta le metió un sopapo a un micrófono que le molestaba porque rozaba con su mano. La primera Mesa Retonta que vi me pareció humorísticamente inferior a la realidad.

Llegamos a ser unos cuantos fans. Esperábamos las seis de la tarde para ver el show, y si había intervención especial de Nuestro Comandante en Jefe, mejor que mejor. A mis amigos radicales aun, como yo en la adolescencia, los traje y los senté delante del televisor, al verme saltar las lágrimas empezaban a reírse también y terminaban, si no como fanáticos, al menos bajando el nivel de intolerancia casi a cero.

Una vez conocí a un español, luchador contra Franco, que me contó que cuando llegó a Cuba, del aeropuerto cogió un taxi para el centro y el taxista tenía puesta en el radio la Mesa Redonda. El tema: las ollas reinas. El turista le preguntó intrigado al taxista cómo lograba captar las emisoras de Miami desde un taxi estatal, pensaba que era un programa humorístico radial. El pobre hombre tuvo que parar el taxi en el medio de Boyeros, porque el ataque de carcajadas era inaguantable, mientras explicaba al turista que no era ninguna parodia, que era Él, en vivo y en directo para toda Cuba. El español nunca le creyó, hasta que vio en el televisor lo que le parecía completamente imposible.

Cuando me lo contó me dijo: Oye Claudia, a esto no le queda ni un año, es imposible.

Desgraciadamente, ya la anécdota tiene más de tres.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Universidad para Todos

Foto: Claudio Fuentes Madan

Parece que ya se aburrieron que la universidad fuera sólo para los revolucionarios, probablemente por evidencias estadísticas, y ahora no se trata de los revolucionarios sino de malanga y su puesto de viandas en las aulas de todas las sedes universitarias del país. En el bulto me colé yo, que finalmente estoy haciendo una carrera reconocida por el ministerio de Educación y donde no me preguntan los nombres de los cinco héroes del imperio: Batman, La mujer elástica, spiderman, superman y…siempre me falta uno.
Como los libros no alcanzan, tenemos clases una vez por semana, que no son suficientes para dar todo el contenido, así que hay una red de guías, libros escaneados, y resúmenes que la gente se pasa de mano en mano y así vamos llenando con bastante indolencia los espacios debajo de la lista de objetivos y contenidos que, normalmente, debemos vencer. Los que no tienen posibilidades de impresión, hacer fotocopias o acceder a una computadora, pasan mucho trabajo para reunir toda la info.
Pero igual, no debemos quejarnos, tenemos las clases. Yo personalmente prefiero estudiar sola, así que antes iba a la escuela sólo a ventilar mis dudas. Ahora he renunciado, decidí que prefiero presentarme a examen con mis dudas que con las aclaraciones de mis maestros, y vale decir que no tengo ningún maestro emergente, sino que todos tienen más de 50 años.
Como me gusta mucho la filosofía, es donde más dudas tengo. A pesar de la sobredosis de marxismo-leninismo, que ahora llaman Filosofía y Sociedad, pero que es lo mismo, me entusiasmo por oposición (tengo corte idealista-pseudoburgués según mis libros).
En marxismo existen los pares de categorías, que son conceptualmente opuestos pero que a la vez interactúan, yo no entendía el par casualidad-necesidad, no entendía que el concepto casualidad cupiese dentro de la ideología marxista. Así que me voy para la escuela con mi duda: Llego, levanto la mano luego de un tiempo para no caer mal y le soplo el preguntón al profe, que jovial me responde:
A ver Claudia, mira, es muy sencillo, la necesidad es, por ejemplo, cuando tú necesitas arreglar tu casa con materiales de construcción que no tienes, entonces un día sales por la mañana y te encuentras con un camión de materiales frente a tu casa, y no es de nadie, esa es la casualidad, que cubre tu necesidad, ¿entiendes?
Como soy una alumna respetuosa dije: más o menos, profe.

jueves, 6 de noviembre de 2008

La Confronta Gubernamental

Foto:Lía Villares

De nuevo el gobierno lanza una campaña para que el pueblo se tome la justicia por su cuenta y asuma conductas predeterminadas para acabar con lo que a ellos le parece incorrecto. Una vez más se alimenta el odio entre nosotros para que nos comamos como caníbales mientras ellos se lavan las manos de toda responsabilidad. Ya no se trata de por qué el mercado negro, las ilegalidades y la delincuencia en Cuba han alcanzado niveles astronómicos, sino de acabar con ellas… ¿y quiénes deben acabar con ellas? Nosotros. Campaña de las más absurdas en un país donde nadie vive de su salario estatal, y digo estatal para que quede claro que hay mucha gente que trabaja duro y vive, de su trabajo ilegal.

Pero detrás de una campaña más hay lo de siempre, la vieja táctica de echarnos los unos contra los otros, de poner a una vecina bajo la enorme responsabilidad de decidir quién es políticamente correcto, quién vive de su salario, quién está integrado a la sociedad y más allá de decidir eso decide también qué medida se le debe aplicar y cuál se le aplicará a ella misma en el caso de no cumplir a cabalidad con su misión. De vivir con el dolor de saber que un día cualquiera mi presidenta del CDR, que me cae de lo más bien, me tocará quizás la puerta para leerme la cartilla o que el del consejo de vecinos, al que le tengo cariño, haya tenido ya que verse en la penosa situación de exigirme los datos de Ciro Díaz, porque vive en mi casa y vinieron a preguntar. La enfermedad de odiar al de vigilancia, la paranoia de ver uno de la seguridad del estado en cada rostro y para la seguridad de ver un terrorista en cada civil, la terrible perversión de vivir en la clandestinidad para poder comer, de fomentar el odio entre los habaneros y los de otras provincias mediante la PNR, llena de orientales y a su vez las campañas oficialistas contra la emigración, que obligan a ese mismo policía a obligar a sus coterráneos a regresar para sus provincias. Una sociedad basada en el chantaje gubernamental, que no ha hecho más que institucionalizar la chivatería, el abuso de poder, el odio y la desmoralización.

Estoy cansada de oír hablar de la construcción de una sociedad perfecta, yo NO quiero ninguna sociedad perfecta. De ver en el televisor cómo burdamente se acusa a nuestro pueblo de todos los males y se nos responsabiliza y se nos ordena hacer o deshacer contra nuestros iguales. De soportar oír decir que los vampiros de la ilegalidad deben ser destruidos, y que se haga, impunemente un llamado a la segregación civil.

Que en mi país las elecciones en Estados Unidos sean más interesantes que las propias… ¿qué elecciones, perdón? Que para eso que le llaman el voto aquí se hagan 4 reuniones desde un mes antes para explicar que el voto es voluntario pero…y que además atiendan bien lo que tienen que poner en la boleta es…para que nadie se vaya a equivocar es mejor que...ve y tócale la puerta a Fulano que no ha bajado...no sé para qué se pone en eso si él sabe que tenemos que ir a buscarlo...ahora tener que pasar por eso de estarle cayendo atrás, no es fácil, ni que a mí me gustara esto…

Quiero tener un gobierno que se responsabilice de sus actos y que no ponga a su gente como peones negros y blancos a comerse, quiero que el horizonte de mi libertad no me quede en punta de la nariz, que los dirige-gentes no decidan desde qué es lo que debo leer hasta cuándo debo cambiar mi refrigerador, o cuántas libras de arroz debo comerme al mes, y que además, me exijan un eterno agradecimiento, sin condiciones.

Quiero que se termine ya de una vez la cacería de brujas y que Cuba nunca más tenga que vivir una noche de cuchillos largos liderada por el pueblo y manipulada por el gobierno, bajo ninguna circunstancia.

martes, 4 de noviembre de 2008

Con nuestros propios medios

Fotos: OLPL
Texto: Ciro Díaz Penedo

Como los comunistas nos joden a nosotros pues nosotros también los jodemos a ellos. Hoy hemos pagado la famosa multa de 600 pesos en monedas de 5 centavos (medios) o sea unos 12 000 medios, fruto de la colecta hecha por las bibliotecas independientes y el aporte de los amigos. Fueron debidamante contados durante dos horas por los "pobres" dependientes del Centro de Control de Multas de Playa. Al principio nos daba un poco de pena con ellos porque probablemente no tuvieran mucho que ver con las mariconerías del sistema de justicia y de la Seguridad del Estado pero luego que alguno llamó a la policía ya no nos dió mas pena.
Los oficiales al parecer no estaban informados de lo que se trataba y se limitaron a hacer su trabajo "soft" de rutina, pedir el carnet, apuntar los nombres, decir que no tiren fotos, etc...afortunadamente no les dio por hacer el trabajo "hard" de rutina o sea dar unos tonfasos, romper algunas camaras y meter preso a "tout le monde".
Al final debe ser difícil ser un policía afable (yo nunca he conocido uno), imagínense tener que cumplir todo tipo de ordenes estúpidas e impopulares y ser el mas odiado del lugar. Creo habría sido mejor que hubieran ayudado a contar los medios pero a lo mejor no saben contar, no sé.
Así entre el chin chin de los 12 000 medios sobre las mesas, la mirada de los policías y nuestros chistes pasamos una tarde divertida aquí en las entrañas del monstruo.

Transporte Urbano

foto: Claudio Fuentes Madan

Todos los días cojo el P4, varias veces. Me pongo grave cuando la gente me dice que las guagas están buenas. La semana pasada, viniendo del Naútico para el Vedado a las 10 y media de la mañana, con la guagua a punto de explotar y aun sin frente frío, tuve uno de mis momentos de Odio Puro, como yo les llamo, que por suerte se me pasan rápido.
No pude traspasar el primer metro después de la puerta porque no cabía (peso 110 libras) y alrededor mío todo el mundo sin aliento trataba de encontrar comodidad dentro de la marea humana. Siempre un viejo me puso la mano en una nalga, y bajo mi protesta en alta voz para toda la guagua la retiró sin siquiera disimular.
Los que están sentados, de manera general, no se inmutan nunca: estoy acostumbrada a ver a los ancianos y a los minusválidos tratando de llegar infructuosamente al asiento que les está destinado, casi a cuatro metros de la puerta de entrada.
Pero ya sé que aquí el absurdo nunca es demasiado, y para llevarnos a todos bien hasta nuestros extremos más pusilánimes, todos los asientos de minusválidos y embarazadas estaban llenos ya ese día. Una anciana parada al lado mío le gritaba a su hija, en el otro extremo de la guagua, que ya se había sentado, que le habían dado el asiento; y este diálogo en alta voz divertía muchísimo a la mujer que sentada frente a nosotras, se ría con desparpajo de la situación junto a su marido.
Como por 42 se sube una anciana ciega, que a gritos trata impotente de llegar hasta su asiento, con toda la confusión se le rompe la cartera y empieza a dar bastonazos a su alrededor, mientras la gente casi sin poder moverse recibe los golpes y grita; el conductor no se inmuta, lo de él es que echen el peso en la alcancía, que ya bastante mal los están llevando con unas leyes nuevas que están durísimas. Finalmente la anciana desaparece de mi poco campo visual, una mujer dice que nos tratan como ganado, nadie le contesta.
Creo que al fin va a bajar la presión, pero no, un ciego que se levanta de uno de los asientos pegados a la puerta de entrada, decide que es mejor salir por allí porque está más cerca, atino a decirle que no cabrá. La guagua arranca y él, ya está histérico porque se le ha pasado la parada, reparte una segunda dosis de bastonazos. El chofer para la guagua y logra bajar, o lo bajan, ni sé, porque para ese entonces todos se reían a carcajadas… mientras yo a duras penas aguantaba las ganas de llorar.
Al fin veo mi adorado 12 y 23, casi repto verticalmente hasta la segunda puerta, en lo que espero que se abra la salida al paraíso, oigo que una gorda sentada le dice a un calvo que está frente a ella: Ése, yo no sé lo qué tiene, anda con su carnet de limitado físico, siempre viene sentado, pero yo no veo que tenga nada…
Casi le vomito en la cara, y si no fuera porque escribo tan mal, cualquiera creería que esto es un cuento inédito de Kafka.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Yo no...¿y tú?

Hace unos meses repudiaron los trovadores Inti Santana y David Torrens públicamente a Ciro Díaz cuando terminaba de tocar en una peña, invitado por el propio Inti minutos antes (lo cual a él le importa un rábano). El otro día encuentro a Yoani Sánchez medio alicaída por no sé que publicación hablando sandeces de ella al estilo de la más pútrida táctica de la seguridad del estado, pero aparentemente la publicación venía de los propios sectores opositores. Días después me dice Claudio entre ofendido y estupefacto que algunos artistas aquí se habían tragado la absurdísima acusación de que PPR pensaba sabotear junto a Elizardo Sánchez, la expo Aglutinador Curadores Go Home (aquí hasta tengo que sonreírme por la inocencia que a estas alturas mantienen nuestros representantes de la intelectualidad dentro del país) y que habían declarado: si está PPR, no sé, yo no puedo entrar. Lía me llama un poco atónita y un poco asustada porque recibe amenazas y ofensas directas diariamente desde hace tres o cuatro días en su buzón de correos. Y ya por último Orlando, perplejo ante las proporciones descomunales que llega adquirir la miseria humana, me dice que un tal Bladimir(con B para su desgracia), que hasta hace unos meses lo saludaba naturalmente, lanza un ataque contra él no exento de amenazas directas contra su persona, siempre apoyadas en la justicia revolucionaria…y entonces yo me pregunto: ¿bajo qué increíbles e inciertas circunstancias ese civil, ese funcionario, ese artista ha decidido tranzar tan abruptamente? Ese mismo que todos saben que desde la oscuridad piensa como el resto, ese que vive descontento y con los amigos sueña con un futuro, al menos, menos censurado.
No pretendo que nadie se haga un blog, burle la censura del Granma y que al otro día salga publicado un artículo firmado que ponga el país patas arriba (como aquel Granma donde Fidel Castro salía transformado en un Hitler con todos sus asesores alrededor y que llegó al valor exótico de 50 cuc el ejemplar en el mercado negro Habanero, siempre tan vanguardista), ni que se ponga a componer unas canciones contestatarias, ni que se mezclen con política, ni que firme nada…esas decisiones las considero personales y a ellas se llega o no se llega y es problema de casa cual si sufrir esto callado o gritando, con miedo y con la cabeza debajo de la tierra o con miedo y con la cabeza levantada…no critico a nadie.
Lo que sí no puedo entender, es que se le trabaje GRATIS a la seguridad y a los cuerpos represivos. O quizás esté yo también pecando de ingenua y lo que no pueda entender es cuánto VALE reprimir a otro ser humano, cuánto vale reprimirlo sabiendo que se le reprime por sus ideas y sólo por sus ideas, cuánto vale volverse pusilánime y vender la moral en el nombre de una supuesta patria que ya ninguno de nosotros sabe hacia dónde va y que ni remotamente necesita que renunciemos a nuestros principios y a nuestra ética.
Vale que a veces esas personas se pregunten, al menos para información personal, en qué equipo están jugando; no vaya a ser que un día, como ya pronosticó Reynaldo Arenas en su libro Antes que Anochezca, se encuentren con qué están parados del otro lado de la calle, y sea demasiado tarde para cruzar.

sábado, 1 de noviembre de 2008

¿Por qué el Pollo cruzó la carretera?















Fotos: Lía Villares y OLPL

Texto: Anónimo porque me pusieron condiciones, los apellidos que me faltan los actualizo en cuanto los tenga.


Juan Carlos (?): No cruzó na', eso es mentira de los comunista' esto e' pa' acusar al pollo de disidente y que luego no halla pollos en la tienda y la gente pase hambre.


Sandra Ceballos: Mira, cuando cruce, yo te digo si de la manera que cruzó se puede considerar una obra de arte, y si es así, lo dejo entrar en Aglutinador.


Giselle (?): Ay!! No, yo no me meto en eso, que después te acusan de estar regando chismes y hasta dicen que una es lesbiana por defender al pollo.


Leandro Feales: A un pollo tan cheo como ese yo no lo dejo cruzar pa' ninguna parte, y mucho menos le doy visa.


Yoani Sánchez: Cruzo para dar un ejemplo de libertad de expresión, y para demostrar con su digna actitud que todo ciudadano cubano, sea pollo o no, tiene derecho a estar informado sobre cualesquiera hechos que ocurran dentro o fuera de su país, y para mostrar a su generación y a las generaciones venideras lo que significa el orgullo de ser pollos.


Claudia Cadelo: Si cruzó impunemente y nadie lo acusó de nada es que es un mediocre y un postalita, ahora, si lo acusan, ya yo he redactado un alegato de 150 paginas en su defensa, y estoy dispuesta a ir a la ONU, a la comisión de derechos humanos de los pollos y a donde sea necesario para defender tan noble causa.


Ciro Díaz: A mí qué me importa por qué cruzó, si ese pollo no se ha metido conmigo ni na' de'so, … eso si , si se pone pesao le reviento una galleta.


Gorki Águila: Pa' cagarse en Fidel y en toda la dictadura castrista, y a singar el gallinero entero.

Elena Molina: Ese pollo lo que es tremendo cheo y tremendo perdedor y lo que tiene que hacer es cruzar pa'l lao' contrario pa' que la gente lo respete un poco y le preste atención, y lo que soy yo, en la escala del 1 al 10 lo pongo en menos uno.

Alpidio Alonso: A mí no me importa si el pollo e' pinga ese cruza o no, el que sí va a cruzar soy yo pa' coger a los singaitos eso' de Porno… y despingarlos to'.


Ricardo: Yo lo que estoy loco porque cruce ya de una vez, que me tiene aquí con la pinga pará y sufriendo a base de pajas.


Claudio Fuentes: Yo me solidarizo plenamente con cualquier actitud que el pollo desee asumir en el futuro, por la impresionante solidez de la propuesta estética, artística y ética que ha mostrado, ya sea que cruce o que no cruce.


Abel Prieto: En todo momento , nuestros artistas e intelectuales , hemos expresado nuestro más firme apoyo , acerca del libre tránsito de pollos , desde , y hacia cualquier parte que así lo deseen, por su libre y democrática decisión , quedando en total libertad de elección , la manera en que deseen cruzar, y los medios que utilicen para hacerlo … solo sin perder de vista la sagrada premisa, dentro de la revolución todo , fuera de la revolución ningún derecho.


Raúl Castro: Vamos a cerrar inmediatamente todas las carreteras, la ofensa y el ultraje que ese pollo ha infligido a la dignidad de nuestro heroico pueblo no quedará impune, y ese y cualquier otro pollo que quiera seguir su abominable ejemplo será ahorcado, guillotinado y luego fusilado, y después será juzgado por un tribunal elegido democráticamente por nuestro pueblo para que caiga sobre él todo el peso de la justicia revolucionaria.


Luis Trápaga: A mi eso no me interesa, porque yo realmente soy alérgico a la carne de pollo , aparte que no sabe a na'.




Elizardo Sánchez: El pollo cruzó la carretera porque así podía y quería, según todos los derechos que le corresponden como pollo. Y si se toman medidas represivas contra él, denunciaré el caso ante Amnispollo Internacional.


Marta Beatriz Roque: ¿qué pollo?... ¿qué carretera?


Vladimiro Roca: Sea quién sea el pollo y cruce la carretera o no, si me da dinero lo cojo porque yo lo usaré para construir casas pa la gente.


Oswaldo Payá: el pollo cruzó la carretera para recoger firmas para el Proyecto Varela.


Vincench: El pollo es una cosa y la carretera es otra, nunca deben mezclarse. Por eso, vayan a ver mi propuesta en Aglutinador, que versa sobre muchos pollos…cruzando carreteras…


Rubén Cruces: Yo entiendo a ese pollo…pero la verdad que con lo cruzar la carretera se pasó.


Lía Villares: Es más chico, ¿cuál es el problema?, mañana yo voy a cruzar esa misma carretera con un cartel que diga Abajo Fidel a ver qué es lo que pasa.


Orlando Luis Pardo Lazo: Yo también crucé, a su lado, lo que casi nadie me vio. Pero los perros de Kaos en la Red me filmaron, y ahora dicen que el pollo soy yo.




Reflexiones de nuestro compañero comandante acerca de los chismecitos que el imperio se está dedicando a difundir por intermedio de sus esbirros en la Habana con el fin de sabotear nuestro desarrollo avícola y de confundir a nuestro pueblo y a nuestros pollos. (Ver en edición especial del Granma de mañana, de la página 1 a la 54)