martes, 20 de octubre de 2009

Blogacción

Sueño que:

- Un día Pablo Pacheco me llame desde su casa en Ciego de Ávila y me diga que es libre, y que todos los presos de conciencia también lo son.
- Yoani haga una gira mundial y vaya recogiendo por ahí todos los premios que tiene pendientes, por supuesto sin haber pedido antes un permiso de salida.
- Porno Para Ricardo toque El Comandante en la Plaza de la Revolución.
- Entre a mi blog conectada a Internet banda ancha desde mi casa.
- Pueda comunicarme con todos mis amigos dentro de Cuba por Twitter y Facebook.

Y además repito mis demandas de la blogacción anterior:

- Renuncia del Presidente del Consejo de Estados y de Ministros y la Asamblea Nacional en pleno.
- Constitución de un Estado de Derecho y preparación de Elecciones Libres, con todos los partidos participando.
- Depuración de los Servicios Secretos, los Cargos Públicos y Cuadros del Gobierno pertenecientes al Partido Comunista.

domingo, 18 de octubre de 2009

La llamada de los sábados

Paneque es periodista independiente de la causa de los 75, está condenado a 24 años de privación de libertad y se encuentra en la prisión Las Mangas, en Bayamo. Sólo puede hacer una llamada semanal de 25 minutos, los sábados. Su escaso tiempo lo utiliza a veces para llamarme, unas para saludarme y otras para dictarme sus post. Colocamos sus escritos en el blog de Pablo Pacheco, que comparte su espacio con sus compañeros de causa y se ha convertido en la Voz de algunos de los prisioneros de conciencia.

Este sábado me llamó Paneque, estaba un poco triste porque no tiene visitas, la prisión está en cuarentena: una epidemia de conjuntivitis que él mismo padece en estos momentos. Su llamada fue sobre todo para tratar de dictarme un texto de felicitación al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, por su reciente Premio Nobel por la Paz. Lamentablemente no pudo casi hablar conmigo: una persona, cuya única función es escuchar lo que dice, intervino porque consideró que la conversación era contrarrevolucionaria.

Aquí les dejo la grabación de nuestro obstaculizado diálogo:

viernes, 16 de octubre de 2009

Cumpleaños

Foto: Claudio Fuentes Madan

Hoy Octavo Cerco cumple un añito y si pudiera poner a la laptop a apagar velitas delante de un pastel lo haría. No sólo he conocido a muchas personas que querré por el resto de mis días, sino que también me he visto en la a veces penosa tarea de escribir sin tener la menor idea de cómo hacerlo. Ahora es como un vicio, un reto y una sensación de libertad que me redime de todas las ataduras y todas las clasificaciones: escribo pero no soy escritora, informo pero no soy periodista, me escabullo por la red pero no soy informática, critico al gobierno pero no tengo partido y digo lo que me da la gana, pero sé que no soy libre.

Hago el balance de estos últimos 12 meses y aunque Ciro dice que los blogs no cumplen años yo creo que sí, mi vida ha dado un giro de 180 grados y tengo que celebrarlo. Pero la libertad es enigmática y mi cobardía, tengo que reconocerlo, no ha girado demasiado. Sigo con las ventanas cerradas, hablando bajito para que no me oigan los extraños y con la misma paranoia de siempre. Sin embargo algo bueno hay, ahora cuando más miedo tengo es cuando más me lanzo, y eso ya es algo.

Por el cumpleaños he recibido un regalo: dos desconocidos en la calle me han parado para hablarme del blog. No puedo expresar la combinación de terror con alegría que sentí, aun no me adapto a la idea de que la gente me vea por la calle y sepa que yo estoy literalmente “metida en candela”, sé que con el tiempo me acostumbraré. Por ahora vivo el momento, mi bitácora es parte de mi vida y como le dije un día a Iván cuando aún no había abierto Desde la Habana: ya verás que es como un hijo, no lo podrás abandonar.

miércoles, 14 de octubre de 2009

La cárcel de Yoani: el mundo más allá del agua

Foto: Claudio Fuentes Madan

El muro de la prisión de Yoani es justamente el muro del Malecón. Hasta ahí puede avanzar su cuerpo y del mar para allá, sólo su identidad en Internet puede continuar –conversar en Twitter, pasear en Facebook, vivir en Wordpress- hacia “el mundo exterior”. Puede que muchos no hayan podido leer Generación Y dentro de Cuba, pero todos saben que el record de negativa de Permiso de Salida lo tiene la blogger.

En un país donde casi todo el mundo está obsesionado con largarse, nada más sádico por parte del gobierno que castigar con el encierro. Paradójicamente, lo que despierta más la solidaridad ciudadana es ver el sueño cubano –viajar- aplastado por una legislación grotesca.

Mientras las autoridades cubanas juegan al gato y al ratón con el augurio del levantamiento de la Tarjeta Blanca en sus declaraciones en el extranjero, en Cuba aprovechan sus últimos días de poder para negarla. Yoani Sánchez tiene sólo treinta y cuatro años, ni a Raúl Castro ni a nadie dentro del círculo de mando les alcanza la vida para retenerla en los límites de esta isla: la guerra la tienen perdida.

lunes, 12 de octubre de 2009

No quiero coger catarro

Foto: Lía Villares

A menudo escucho a las personas juzgar generalizando a todo un pueblo y se me revuelve la bilis. A cada rato tengo que oír, tanto de amigos como de completos desconocidos, frases como: Este país está así por culpa del pueblo, aquí sólo hay cobardes, ustedes escriben en Internet porque saben que no les va a pasar nada, los disidentes todos son de la seguridad del estado, en todo el país no hay un líder que valga la pena, etcétera hasta el infinito.

La mayoría de las veces no respondo porque casi siempre termino agotando todos mis argumentos sin lograr convencer a nadie de nada. Es difícil enfrentarse a alguien que ha metido a un grupo de ciudadanos dentro de un saco de absolutos y que además, juzga el saco por el material del que está hecho y no por lo que contiene. Pero aun así - cuando me toca muy de cerca el comentario- no puedo evitar darle con las uñas al mimbre de la canasta en la que me han metido.

Yo estaba muy contenta porque una amiga médico había prometido regalarme un naso buco para cuando me montara en la guagua, cuando una extranjera que escuchaba mi conversación intervino para dar su opinión sobre el H1N1:

- Hoy leí en Internet que parece ser que los cubanos no acaban de tomar conciencia del problema.

Lo primero que hice fue contar hasta diez, porque no se puede empezar a tratar de convencer a alguien con una cantaleta de argumentos dichos con pasión, más cuando desde hace meses vivimos en esta especie de ambigüedad médica: ¿Hay epidemia, sí o no? La televisión y la radio callan, después de dos conciertos multitudinarios –primero Juanes y después Manu Chao- los aeropuertos siguen abiertos, en la farmacia no hay nada para prevenir catarros y si tienes fiebre te mandan para la casa y arréglatelas como puedas.

- ¿Cómo pueden estar conscientes los cubanos si en los medios masivos de difusión no dicen nada por lo claro? No sólo hay H1N1, sino que también hay dengue y conjuntivitis hemorrágica, lamentablemente esto que le digo no lo puedo confirmar porque el ministerio de salud calla.

No creo que no informar sea lo peor –hemos aprendido a enterarnos de las cosas sin ellos- sin embargo no se lo dije. Creo que lo más triste es que no hacen nada: las guaguas siguen atestadas de gente, el jabón y el detergente siguen en oferta sólo en CUC, el repelente es un objeto de lujo y si mañana fuera primero de mayo, iríamos todos a la plaza a desfilar para superar la última cifra de no sé cuántos miles que estuvo en el concierto del día 20.

sábado, 10 de octubre de 2009

Los imprescindibles

Grafiti en Nuevo Vedado

He vivido abrumada por el ideal del momento: el ciudadano imprescindible. A lo largo de la pequeña historia de mi vida han llegado a reflejarse, sin voz y sin rostro, los diferentes tipos de indispensables que el país ha necesitado. A veces fueron los que votaban temprano, los que denunciaron lo mal hecho, los que se sacrificaron en el nombre de la revolución o los que cogieron el fusil para ir a otros lugares a morir o a ser matados. Como cada uno fue previamente escogido en algún momento a partir de un discurso de Fidel Castro, tuvo su respectivo spot publicitario en la televisión, donde se nos invitaba a nosotros –los prescindibles- a unirnos al extraño colectivo imperecedero.

Pero las cualidades de los imprescindibles se volvieron cada vez más ambiguas, hasta que llegaron a ser completamente oscuras y lo único indispensable que quedó en el reino de lo tangible fue mantener la boca cerrada a cualquier precio. Me resultó tranquilizador este cambio del supuesto “hombre nuevo”, que anualmente se metamorfoseaba en dependencia de la disertación imperante y que jamás existió.

“Esos son los imprescindibles” sonó ayer en el televisor y yo me pregunté quiénes serían esos que se sacrificaban en el nombre de una ideología que ya nadie recuerda. Pero los tiempos han cambiado, ahora los imprescindibles son los que trabajan por un salario de 400 pesos al mes sin chistar, los que labran la tierra para regalarle sus cosechas al estado y los que no pretenden vivir del fruto de su trabajo. Los idealistas, los defensores a ultranza del bien, los que creyeron en un futuro luminoso, esos, ya no son indispensables.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Solos

Foto: Claudio Fuentes Madan

Se levanta todos los días a las cinco de la mañana, agarra su mochila y se va a torear los diferentes medios de transporte que puedan llevarla hacia su destino laboral: Caimito. Como sólo son cuatro doctores hace guardias cada dos días –que no le pagan– y luego regresa a su casa, porque la casita del médico de la familia que le asignaron no tiene puerta.

Aunque no están incluidos entre sus pacientes, se ocupa de los habitantes del Llega y Pon* del barrio. En esa zona el trabajo es más difícil, nadie está censado y por ende, no existen: los niños no tienen leche, los viejos no tienen dieta, la luz eléctrica es un sueño dorado y la higiene una mala palabra. Ha tratado de tomar medidas pero siempre choca con el muro de la burocracia: tienen que regresar a su lugar de origen, aunque estén recién nacidos –en ese caso se toma en cuenta el lugar de origen de la madre.

Es una de las historias más tristes que he escuchado, siempre que me hablan de la natalidad y la atención primaria me vienen los oscuros Llega y Pon a la cabeza. Crecen alrededor de las ciudades cabeceras y parecen ser, para el gobierno, inevitables. Conversando del tema un amigo médico me dijo que diez niños sin leche no eran bandera para poner en entredicho los servicios de salud cubanos. Sin embargo yo, que ni soy médico ni política me pregunto ¿Un Estado que se declara Socialista puede darse el lujo de que niños así existan?

*Llega y Pon: Asentamientos ilegales de personas.

domingo, 4 de octubre de 2009

Compartidos en Bluetooth

Foto: Leandro Feales, tomado de la serie Objetos y Retratos

La tecnología se está convirtiendo en el inconforme más peligroso dentro de la isla: computadoras, memorias flash y tarjetas SIM son los nuevos héroes en las listas negras de la seguridad del estado. Sacar una cámara fotográfica en un lugar conflictivo se está volviendo más difícil que gritar Abajo Fidel en una guagua. Para el Estado Internet no es un medio de comunicación al servicio de los ciudadanos, es un arma para “la contrarrevolución”. Hemos llegado a un punto en el que el progreso se ha convertido en un riesgo para el estatus quo.

Lo bueno es que el progreso es inherente a la sociedad. Como dice una amiga: “esto ya no hay quien lo pare”. Los timbres de celulares que se pasan por bluetooth no tienen perdición: el comandante gritando “¡Coge el teléfono, coño!”, la música de la serie Día y Noche, el Himno Nacional, el estribillo de una canción de reggaetón “Si se va a formar que se forme”, grabaciones de los tronques de los policías. En fin, que el humor y la falta de respeto son un arma para combatir el miedo; y la tecnología, la capacidad de reír sin mirar a los lados.

Aquí les dejo algunos de los timbres más populares:







Este es personalizado, me lo hizo El Ciro: